Música


PIOTR ILICH TCHAIKOVSKY

LIBRETO


Marius Petipa basado
en el cuento de E. T. A. Hoffman

Coreografía


MARIUS PETIPA

Director


TIMUR FAYZIEV

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PRIMER ACTO

La historia tiene lugar en Alemania aproximadamente en 1850, en la casa del respetable juez Stahlbaum, quien junto a su esposa tiene dos adorables hijos: Clara y Fritz. En la víspera de navidad, el juez ofrece una fiesta a la que están invitadas las familias más respetables de Núremberg; así como, el excéntrico padrino de Clara: Herr Drosselmeyer, quien asiste a la reunión con su sobrino, Daniel.
Drosselmeyer es fabricante de relojes y fantásticos juguetes mecánicos. Como mago, tiene el don de divertir a los niños, para quienes inventa alegres bailes y realiza increíbles trucos. Para la fiesta de los Stahlbaum, el padrino de Clara lleva un regalo especial para su ahijada que no es otra cosa que un Cascanueces: un soldado de madera que sirve para romper las nueces.
A Clara la encanta el Cascanueces y juega con él durante toda la fiesta, aunque Fritz y sus primos no paran de molestarla e incluso intentan rompérselo, pero Drosselmeyer interviene, lo recompone y se lo devuelve a Clara tal y como se lo regaló. La fiesta continúa; los abuelos también bailan superando los achaques propios de su edad mientras los niños juegan.

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Al finalizar la fiesta navideña, Clara se queda dormida en un sillón de la casa y desde allí emprenderá un fabuloso sueño. En su fantasía Clara regresa a escondidas al árbol de Navidad para recuperar su muñeco Cascanueces y se sorprende al encontrar que el salón de su casa está lleno de ratones gigantes. Drosselmeyer, aparece en su sueño y por acto de magia, desaparece el mobiliario casa, hace crecer el árbol de navidad a un tamaño gigantesco y por último transforma al muñeco Cascanueces en tamaño real y a los soldados de Fritz en un pelotón.

Se desata una pelea entre los ratones y los soldados de madera. El Cascanueces, lideriza la pelea. Clara ayuda a ganar la batalla lanzando una de sus zapatillas al Rey de los Ratones, quien cae derrotado. Al final de esta contienda, Drosselmeyer convierte el salón en un bosque invernal en donde Clara y el Cascanueces -ahora transformado en un apuesto Príncipe-, bailan junto con los copos de nieve.

SEGUNDO ACTO

Clara y el Príncipe Cascanueces continúan su viaje por el mundo de ensueño. Se despiden del reino de las Nieves y siguen su camino por el Río de la Limonada hasta llegar al Reino de las Golosinas donde la Reina de los Dulces los espera con un agasajo en su honor en donde varios bailarines de distintas partes del mundo bailan para ellos. Finalmente, el mundo onírico de Clara se desvanece y ella se despierta dándose cuenta que todo ha sido un sueño. Sus padres van a buscarla para que salga al portón a despedir a su padrino Drosselmeyer quien junto con Daniel regresa a su taller de relojes y muñecos.
Y ¡oh! sorpresa para Clara cuando sale al pórtico de su casa y se da cuenta que su Príncipe Cascanueces no era otro que Daniel, el sobrino de su padrino Drosselmayer.

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